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jueves, 30 de mayo de 2013

LA MISION NAHUELHUAPI (1670-1717) - YAYO DE MENDIETA

LA MISION NAHUELHUAPI (1670-1717) -   YAYO DE MENDIETA
Imprenta Bavaria, San Carlos de Bariloche, 1ra ed. 2005, 22.5x15, 366 pp. Rústica editorial ilustrada, encuadernación de tapa blanda con solapas, ejemplar nuevo, excelente estado de conservación. Numerosas ilustraciones. Edición de solamente 1000 ejemplares.
La Misión Nahuel Huapi (1672- 1717), fundada por el cura Nicolás Mascardi, fue presidida por una imagen de la Virgen, que Mascardi llamó "Nuestra Señora de los Poyas". La imagen había llegado desde Perú y, muy probablemente, fue tallada en Ecuador con madera de la zona. La Misión sufrió diversos ataques, algunos de tanta violencia que dieron muerte a los sacerdotes jesuitas, que se encontraban misionando. En un principio fue el cura Mascardi, que en el año 1670 decidió emprender la difícil tarea de transitar éstas tierras de cordillera. Su proyecto era el de fundar una Misión jesuítica a orillas del "Gran Lago". Testigo de los abusos que los gobernadores españoles realizaban sobre los pueblos nativos, gestionó por varios años, el pedido de liberación de un grupo de poyas, que estaban cautivos. Construyó una humilde capilla en lo que actualmente es la península Huemul. Hecha de troncos, techo de arbustos y piso de tierra en la desembocadura de la actual laguna "Los Choros" en el brazo Última Esperanza. En 1672 el Virrey del Perú, Conde de Lemos, que era devoto de la misma advocación mariana, le hizo llegar una imagen original para entronarla en esa capilla. La imagen recibida fue renombrada bajo la advocación de "Nuestra Señora de los Poyas". Y que con los años, el cura Felipe Laguna (sucesor en la obra de Mascardi) rebautizaría como "Nuestra Señora de los Poyas y los Puelches", como gesto de unión entre dos naciones indígenas. La  vida de Mascardi finaliza con su propio martirio, el 15 de febrero de 1674. Por casi tres décadas la Misión cayó en el abandono. Fue designado el cura Felipe de la Laguna, para volver a reestablecer el proyecto.  Se construyó otra capilla, algunas casas, galpón, y corrales para los animales. Los jesuitas enseñaron a cultivar la tierra en pequeños lotes por grupo familiar, y otros a beneficio de la comunidad. Sin embargo el continuo ataque de los españoles ("malocas") para capturar indígenas y utilizarlos como esclavos, causó que un grupo disidente de poyas y puelches acusaran a los sacerdotes de cómplices. Así fue asesinado el cura Felipe de la Laguna (1707), con chicha envenenada. Otro sacerdote jesuita continuó con la Misión. El cura Juan José Guillermo, de muy buena preparación intelectual, era profesor de teología, manejaba cinco idiomas, escritor. Tuvo éxito en la conducción de la Misión, pero fue envenado de la misma manera que su predecesor, en 1716. A partir de allí, el jesuita chileno Francisco De Elguea reanuda ésta empresa. Solo un año después la Misión fue atacada por un grupo de Poyas, y en ésta oportunidad, el ataque fue cruento y arrasador. Asesinado el cura, quemadas absolutamente todas las construcciones, se sabe luego que el objetivo era robar ganado vacuno. El hecho sucedió el 14 de noviembre de 1717.
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